Subtítulos ASS: crea archivos .ass desde tu video
Tu video está listo, pero los subtítulos en .srt ignoran los colores, la posición y el ritmo del karaoke. Para ese control visual los subtitulos ass son el formato…
Los subtítulos ya no son solo texto al pie de la pantalla: deciden si alguien ve tu vídeo o sigue haciendo scroll. Con Klipa puedes añadir subtítulos a un vídeo online, probar gratis y sin instalar ningún programa: la transcripción es automática, se sincronizan palabra por palabra y eliges su estilo antes de incrustarlos.
La mayoría de los vídeos en redes se ven sin sonido; sin subtítulos, tu mensaje simplemente no llega. Unos subtítulos legibles retienen al espectador en los primeros segundos, hacen tu vídeo accesible para personas sordas o con dificultades auditivas y ayudan a las plataformas a entender de qué trata tu contenido. Añadir subtítulos es cuestión de alcance, accesibilidad y visibilidad a la vez.
Los subtítulos animados —la palabra pronunciada iluminándose, cambiando de color o destacando— se han convertido en la seña de identidad de los vídeos cortos que triunfan. Klipa ofrece 11 estilos de subtítulos animados, desde estilo karaoke palabra por palabra hasta Resaltador, Relleno o Tarjeta. Cada estilo se previsualiza en directo en tu propio vídeo: lo que ves es exactamente lo que se incrusta.
Hay dos formas de añadir subtítulos a un vídeo. Un archivo de subtítulos (SRT o VTT) va por separado: los espectadores pueden activarlos o desactivarlos, lo que es ideal para YouTube. Los subtítulos incrustados se graban en los píxeles de la imagen: aparecen en todas partes, en cualquier plataforma, sin que haya que tocar ningún ajuste. Klipa hace ambas cosas: incrusta subtítulos animados en el vídeo y además te entrega el archivo SRT o VTT si lo necesitas.
Una vez hecha la transcripción, el taller de subtítulos te permite configurarlo todo: la fuente entre doce tipografías populares, el tamaño y la posición de los subtítulos, el color del texto y el color de realce de la palabra hablada. También puedes corregir el texto línea por línea —un nombre malinterpretado, una frase que acortar— y ajustar el tiempo antes de quemar los subtítulos definitivamente.
Suelta tu archivo MP4, MOV, WebM o MKV. La transcripción automática detecta el idioma hablado entre más de 100 opciones y genera los subtítulos; tú no tienes que escribir nada.
Explora los 11 estilos de subtítulos animados y mira cómo se renderizan en directo en tu vídeo. Ajusta la fuente, el tamaño, la posición y los colores de tus subtítulos hasta que el resultado sea perfecto.
Los subtítulos quedan incrustados en el vídeo, listos para publicar. También puedes descargar tus subtítulos en SRT o VTT para usarlos donde quieras.

Karaoke palabra por palabra, Resaltador, Relleno, Tarjeta: puedes probar todos los estilos de subtítulos antes de incrustarlos.

Elige la fuente, el tamaño, la posición, el color del texto y el del resaltado: tus subtítulos llevan tu marca, no una plantilla genérica.

Los subtítulos quedan incrustados en la imagen para siempre: se ven en TikTok, Instagram, YouTube o LinkedIn sin necesidad de gestionar archivos externos.

El editor integrado te permite corregir el texto de los subtítulos, ajustar el tiempo de una línea o borrarla antes del procesado final.
En los vídeos cortos, los subtítulos animados captan la atención en tres segundos. Un estilo de subtítulos dinámico —tipo Resaltador, karaoke o Relleno— retiene al espectador que hace scroll con el sonido desactivado.
Cursos online, tutoriales, webinars: unos subtítulos claros hacen que tu contenido se entienda en lugares ruidosos y sea accesible para personas sordas o con problemas de audición. Aquí basta con un estilo de subtítulos limpio.
La transcripción reconoce más de 100 idiomas: puedes añadir subtítulos a un vídeo en inglés, árabe, español... y luego exportar el archivo SRT para traducir tus subtítulos.
Sube tu vídeo, deja que la transcripción automática genere los subtítulos, elige un estilo y grábalos en la imagen. Un Pass o un plan Pro/Studio entrega el vídeo sin el logo de Klipa.
11 estilos de subtítulos: karaoke palabra por palabra, Resaltador, Relleno, Tarjeta, Subtítulo y más. Puedes previsualizar cualquier estilo de subtítulo en tu video antes de quemarlos.
Sí. Puedes elegir la fuente entre doce opciones (Montserrat, Poppins, Bangers, Impact…), el tamaño y la posición de los subtítulos, el color del texto y el color de realce de la palabra hablada.
Sí: los subtítulos se incrustan en los píxeles. Se ven en todas partes, sin archivos separados y sin que el espectador tenga que activar nada.
Sí. El editor integrado muestra cada línea de subtítulo: corrige una errata, ajusta el tiempo, borra o añade una línea y quémalos.
La transcripción lleva unas decenas de segundos. Incrustar los subtítulos tarda entre 2 y 4 minutos para un vídeo de 5 minutos, según el estilo.
Sí. Los subtítulos se ven bien en árabe, hebreo y persa. La transcripción automática reconoce más de 100 idiomas.
Un archivo SRT va por separado del vídeo: los espectadores pueden activar o desactivar los subtítulos. Los subtítulos incrustados se funden con la imagen y siempre se ven. Klipa ofrece ambas opciones.
Sí. Una vez hecha la transcripción, tus subtítulos se descargan como SRT o VTT junto con el vídeo subtitulado; muy útil para YouTube o para traducir tus subtítulos más adelante.
Transcripción automática, 11 estilos de subtítulos animados y quemado en un clic.
No se requiere tarjeta de crédito